Durante siglos, diferentes tradiciones espirituales han enseñado que la respiración consciente es la vía hacia la calma y el equilibrio. Hoy, la neurociencia confirma que esta herramienta tiene efectos medibles en el cerebro y el sistema nervioso, convirtiéndose en una práctica poderosa para la salud integral.
Por ejemplo, la respiración consciente activa el nervio vago, un canal clave de comunicación entre el cerebro y el cuerpo. Al respirar de manera pausada y rítmica, se estimula el tono vagal, reduciendo la respuesta al estrés y promoviendo un estado de tranquilidad.
Además, la respiración consciente ayuda a balancear los sistemas nerviosos simpático, asociado con la respuesta de lucha o de huida, y parasimpático, relacionado con la relajación y la recuperación. En el mismo sentido, la investigación muestra que esta práctica:
- Disminuye la actividad de la amígdala, región cerebral vinculada con el miedo y la ansiedad.
- Mejora la función del córtex prefrontal, responsable de la toma de decisiones y el control emocional.
- Favorece la neuroplasticidad; es decir, la capacidad del cerebro para adaptarse y crear más conexiones.
En Brenova, diseñamos experiencias que van más allá de la relajación. En cada sesión, respaldamos las dinámicas y los ejercicios con los descubrimientos de la neurociencia, para brindarte bienestar que comienza desde adentro. Porque, cuando respiras profundo, vives profundo. Y, con nosotros, la respiración consciente es el primer paso de una transformación viva y presente.

